Lo Último

Fecha publicación: miércoles, marzo 02, 2016
Publicada por Neza Panorama Informativo

PERCEPCIÓN DIFERENTE

*Los “Hijos” de Duarte
*Primer Acto de Poder
Por Rafael Loret de Mola
- - - - - - - - - - - - - - - - -
En alguna ocasión, hace poco más de tres años, un periodista hispano, dedicado a las crónicas taurinas aunque otrora fue un apasionado del histrionismo, me dijo con el aire de suficiencia de algunos colegas que creen saberlo todo porque descubrieron, por ejemplo, que el Real Madrid no aspira ya al título de la “liga española” porque el independendismo catalán es como una suerte de afrodisíaco para los jugadores del “Barsa” incluyendo a argentinos, uruguayos y brasileños integrados a su plantilla.

En fin, el tal colega resumió:

--Los peores publicistas de México son ustedes los mexicanos. Cada que dialogo con uno me cuentan atrocidades de su país.

Por un momento me sentí desarmado; no, México está bien porque lo sostenemos quienes lo amamos. Los señalamientos son para el gobierno putrefacto que prohíja la violencia, negocia con los mafiosos y mantiene a la población en un penoso estado de indefensión. Pero es difícil, cuando se habla de estas cosas, que los interlocutores confundan al país con las lacras que buscamos extirpar, y aún no podemos, la mayor parte de nuestros connacionales. Es como cuando se confunden los símbolos con la estructura del Estado. Peor acaso.

Le respondí que no era así; el planteo trataba de llamar la atención sobre el dolor de un país acribillado por la violencia artificial –la “guerra” no tiene destino porque cada año las cuotas de drogas hacia los Estados Unidos aumentan considerablemente mientras los precios son regulados por los agentes de la DEA, la CIA, sobre todo, y la NSA-, y una administración que tiende a favorecer la injerencia de las potencias universales, no sólo la norteamericana, y su respectiva expansión sobre el territorio mexicano.

Le hablé de la obcecación hispana por la neo-conquista –el término me da náuseas porque no admito que a una invasión cruenta se le tome por conquista, además no de México sino de los pueblos mesoamericanos anteriores a la fundación de nuestro país-, recordándole que quienes proclamaron la Independencia corrieron a patadas a los que fueron infamados con el mote de “gachupines” para contrarrestar el de “indios” con el cual señalaron, de manera equivocada, a los nativos de América. Y todavía hoy no faltan impertinentes que se sienten superiores al recordarlo, alzando la mandíbula con el seseo de quien ni siquiera sabe pronunciar las palabras básicas y frasear en su idioma.

También le dije que los consorcios hispanos eran uno de los factores de inestabilidad más serios considerando que el saqueo de divisas comienza con ellos. Cada día, el Banco de México coloca 400 millones de dólares para evitar un quebranto mayor del peso respecto a la divisa estadounidense y, por consiguiente, ante el euro también. Y, en cada jornada, son los banqueros y especuladores de allende el mar, por encima de los vecinos del norte, quienes acaparan la derrama cotidiana y nos vuelven a dejar al aire de los especuladores. Y de esto, claro, nada dice luis videgaray caso, el presidenciable de la miseria que seguramente se propondrá para el Premio Nobel de Economía dada la invalidez de esta presea y la de tantas otras como la reciida, hace unos días, por el señor peña nieto en los Estados Unidos por sus ¡éxitos en finanzas!

Retornó tan eufórico el señor peña que alegó, sin el menor pudor, las bienaventuranzas de nuestra economía asegurando que es firme y próspera; no sabemos, realmente, si se refirió a la propia y a la de sus amigos del batallón de los influyentes, como los salinas digamos, para quienes el sexenio peñista ha sido como la llegada a La Meca de las ambiciones desbordadas. Todos los renglones productivos han pasado por las manos de los cómplices incluyendo las paraestatales desmanteladas para servir a intereses multinacionales de alto rango: en esta tesitura están la desvencijada PEMEX y la ofertada CFE. Petróleo y energía; sólo nos falta vender el agua de mar y para ello falta muy poco.

Alfredo Jalife, colega y amigo, no se cansa de mencionar que, ante la fluctuación hacia debajo de los precios del crudo, confirma que las próximas guerras no serán por la posesión del otrora llamado “oro negro” sino por el agua, considerando a ésta no sólo como un factor económico de alto rango sino, además, como un elemento vital para la existencia del hombre. Agotados los mantos acuíferos, la humanidad se destruiría sin remedio. Y tiene sobrada razón cuando observamos cómo, cada año, la desertificación del país –esto es hacia páramos desérticos-, aumenta de manera alarmante y coloca ya a varias entidades, digamos Tamaulipas y Nuevo León, entre otras, al borde una crisis cuya extensión es incalculable. Por supuesto, tal realidad no figura en los informes presidenciales ni en el apartado de compromisos “firmados” que suelen detenerse en minucias y en reformas ineficaces y destinadas, como hemos visto, al peor de los fracasos.

Hace unos día, mi querido amigo Alberto Peláez, hijo de otro gran periodista al que tuve la suerte de tratar, Joaquín Peláez, salió en defensa de México durante uno de sus viajes entre Madrid y Barcelona en esta triste hora en la cual se pone en la mesa la escisión de Cataluña, o su independencia, perdidos los hilos comunes a golpes de poses con sabor a fascistoides. Cuenta Alberto que, durante varias aradas, debió explicar a sus interlocutores que en México no se asesinaba cuando salías del avión o te asaltaban apenas caminabas por las calles. Como mexicano se lo agradezco pero temo que no pocos han sufrido vejaciones como éstas siendo o no foráneos. ¡Y no quiero hablar mal de mi país sino de un gobierno amoral, negligente y coludido con las mafias!

El periodista español, generoso, se dio a mencionar las dimensiones de México, su apego por las raíces ancestrales –con mayor arraigo al mestizaje que nos identifica a diferencia de los catalanes que ya quieren apropiarse hasta la figura del genovés Colón-, y su enorme capacidad para asimilar los golpes. No todo es Ayotzinapa, debió decir, pero, por desgracia y en cierta manera, sí lo es. Me siento reflejado en los rostros de los padres de los “43” y en la impotencia siquiera por reclamar con vida a sus hijos desaparecidos –y probablemente muertos aunque de esto insisten en no hablar los deudos-, como tantos otros esparcidos por toda la República a quienes se señala alevosamente como criminales y, en muchas ocasiones, son material de esclavitud para las empresas mineras auixiliadas –para eso sirve las grandes fortunas de la nación- por los cárteles cuyas células surgen de la dispersión de las mafias más fuertes como la Confederación de Sinaloa, La Familia Michoacana y los tradicionales capos de Tijuana, Ciudad Juárez y el Golfo.

Tal es el meollo. Lo que no me cabe, en la amable explicación de Peláez, es que si tan malo es el concepto general sobre México, ¿cómo es que aumenta el turismo hasta volvernos a situar entre uno de los diez destinos más favorecidos en el mundo? ¿No es, cuando menos, bastante incongruente o ya no sabemos analizar el contexto? Porque, desde hace años lo he denunciado, no tiene sentido que a mayor estigmatización “del país” –en realidad de su gobierno-, cuando nos colocan en el rango de las naciones violentas, se produzcan dos fenómenos: la llegada de mayores capitales hispanos para comprar a precios de oferta cuando les caiga e los renglones financieros y de comunicaciones; y el anuncio de Enriquito de la Madrid Hurtado –uno de los hijos varones de miguel, el ex presidente-, en cuanto a la recuperación turística hasta casi el paraíso. Es como si los mexicanos nos alineáramos para comprar paquetes para visitar Libia o Afganistán y visitar los atractivos de la guerra despiadada. Suena muy absurdo porque lo es.

Y, claro, tales argumentaciones pesan tanto que se premia a peña nieto, a videgaray y a cuantos hacen, todos los días, el tremendo milagro de tapar el sol con un dedo.

Debate

El problema sobre Javier Duarte de Ochoa no es castigarlo judicialmente, como merece, sino la secuela que deja para el empoderamiento de los Yunes, acaso peores que el troglodita sujeto. Y no sólo eso, a partir de ahora, con el índice de la “justicia” señalando hacia Veracruz, ¿cómo justificar al mandatario de Tamaulipas, el descastado Egidio Torre Cantú, al de Sinaloa, el narco Mario López Valdés, al de Coahuila, el nepotista Rubén Moreira Valdés, al de Quintana Roo, el león en despoblado Roberto Borge Angulo y el de Nuevo León, el de la bronquitis, Jaime Rodríguez Calderón, o al de Oaxaca, el especulador Gabino Cué Monteagudo? Son los hijos de Duarte y faltan otra veintena.

Por supuesto, el falso perredista de Tabasco, Arturo Núñez Jiménez, ya sigue los pasos del veracruzano. El asesinato de Moisés Dagdug Lutzow, conductor de radio en Villahermosa con quien tuve el gusto de alternar en alguna ocasión, pinta de sangre, de nuevo, al litoral del Golfo: tres crímenes en una semana. Y lo que no se nos viene encima.

Algún necio por allá insiste en que prometí –más bien prometimos-, no tolerar el homicidio de un colega nuestro más y repudiar a peña hasta sacarlo de Los Pinos. Esto es como si casi fuera corresponsable de los sucesos por el hecho de denunciarlos y poner límites a nuestra paciencia. El señor peña ya perdió la historia, ya está fuera de la moral que debe regir a la Presidencia y, por ende, si físicamente permanece en Los Pinos es porque los mexicanos no hemos ido en masa a protestar por ello; estoy seguro de que los cuerpos policíacos, desde los granaderos, no se opondrían a semejante acción porque también cada uno de ellos ha sufrido, en carne propia, por la negligencia oficial que es madre de la corrupción. Esto es así y no es posible disimularlo.

Nos ha ido mal, muy mal, con la paciencia y la civilidad para mantener el orden detrás de cada protesta. Grité a los pies de nuestro Ángel de la Independencia, en la Columna del Distrito Federal donde nos dicen que yacen los restos de los insurgentes –hay severas dudas sobre ello-, y es hora de ponernos más enérgicos recuperando la soberanía popular tan mancillada por la cobardía.

La Anécdota

Cando Javier Duarte iniciaba su magro mandato, le entrevisté frente al parque Lincoln de la ciudad de México. Ufano y con una sonrisa en la boca y sendos hoyuelos en las mejillas rollizas, desbordando felicidad, me dijo:

--¿A que no sabes con quién hablaba? Nada menos que con “la maestra”, Elba Esther. Me siendo muy unida a ella –lo está sin duda-, y me ha dado una encomienda que voy a cumplir.

--¿Y qué es, gobernador?

--Nada menos que vaya a Baja California Sur para rescatar al PRI. Le vamos a meter dinero a lo bestia –olvidó acaso con quien hablaba-, pero así deben hacerse las cosas.

Ni con Duarte y su dinero pudo evitarse que llegara al poder el ex perredista, metido a panista, Marco Alberto Covarrubias Villaseñor. Nadie sabe para quien trabaja.
- - - - - - - - - - - - - - -
E-Mail: loretdemola.rafael@yahoo.com
Búsquenos en Facebook con VIDEOS y MENSAJES cada día.
No es uno ni dos. Son todos. Nadie se salva ni se olvidan las bajezas que los señalaron. Van y vienen las multitudes como ellos roban y se llevan cuanto alcanzan, como en Veracruz o Yucatán. No los dejemos respirar. Agobiémonos con presiones así como se ha hecho con el miserable Duarte. A veces da resultado.
- - - - - - - - - - - - - - -

Editor

Publicada por Neza Panorama Informativo en miércoles, marzo 02, 2016. Archivada en , . Sigue nuestras publicaciones vía RSS RSS 2.0. Apóyanos para mejorar. Deja un comentario.

Por Neza Panorama Informativo en miércoles, marzo 02, 2016. Archivada en , . Sigue nuestras publicaciones vía RSS RSS 2.0. Deja un comentario

0 comentarios for "PERCEPCIÓN DIFERENTE"

Leave a reply

Más vistos