Lo Último

Fecha publicación: jueves, abril 02, 2015
Publicada por Martín Flores Contreras

MÉXICO SE NIEGA A TRABAJAR CON EL RELATOR DE LA ONU QUE DESCUBRIÓ LA PRÁCTICA GENERALIZADA DE TORTURA EN EL PAÍS

Activistas afirman que han comprobado en los hechos, los dichos del relator de la ONU

Por Martín Flores

México, D.F.- El Colectivo Contra la Tortura y la Impunidad, dio a conocer que junto con decenas de organizaciones no gubernamentales, envió una carta al presidente de la república, Enrique Peña Nieto, con el fin de de expresar su rechazo y preocupación ante las recientes declaraciones emitidas por representantes de la Secretaría de Relaciones Exteriores en relación a los Informes del Relator Especial de Naciones Unidas sobre tortura, el Sr. Juan Méndez, y del Comité contra la Desaparición Forzada de las Naciones Unidas.
En particular, asegura, el posicionamiento del Embajador Juan Manuel Gómez Robledo, Subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos quien calificó el Informe del Relator sobre tortura como “no profesional y poco ético”, lo que dijo les causa profunda indignación ante la situación actual que vive México en materia de derechos humanos. “Lo anterior, se vio agravado a partir del respaldo emitido por el Secretario de Relaciones Exteriores, José Antonio Meade”.
“Es inaceptable que la Secretaría de Relaciones Exteriores rechace que la tortura sea generalizada en México sin sustentar sus afirmaciones y sin explicar no solamente el alarmante aumento del número de quejas registradas por tortura y malos tratos por la Comisión Nacional de Derechos Humanos y las Comisiones Estatales de Derechos Humanos desde 2006, así como el incremento de averiguaciones previas iniciadas por la Procuraduría General de la República por este delito; sino el hecho de que los innumerables casos documentados dan cuenta de patrones de conducta que se repiten diariamente en el país”, denunció.
Por otro lado, dijo, la preocupante y desafortunada postura de la Secretaría de Relaciones Exteriores de no querer “trabajar más con el Relator de tortura” no sólo va en contra de los métodos de trabajo del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, del que México es parte, los cuales están orientados a un diálogo genuino que permita debates ulteriores de seguimiento de las recomendaciones y su cumplimiento, así como una interacción sustantiva con procedimientos y mecanismos especiales; sino que evidencia la intolerancia y el desconocimiento ante graves violaciones que se vienen cometiendo en todo nuestro país.
Asimismo, consideró que expresiones tales como las emitidas en febrero y marzo de este mismo año por parte de la Secretaría de Gobernación y el Comisionado Nacional de Seguridad, respectivamente, en relación a las observaciones finales del Comité contra la Desaparición Forzada de las Naciones Unidas, luego de su primera evaluación de la situación en México, así como las emitidas recientemente descalificando el carácter generalizado de la tortura documentado por el Relator de Naciones Unidas, manifiestan claramente un cambio negativo de política exterior, que se había caracterizado por la apertura al escrutinio internacional y la colaboración con los mecanismos de derechos humanos de las Naciones Unidas.
Además, aseguró, estas expresiones abonan a la crisis de confianza que enfrenta actualmente el Estado mexicano.
“Las organizaciones, integrantes de la academia, activistas, defensoras y defensoras de derechos humanos que documentamos las graves violaciones a derechos humanos cometidas en el marco de una probada estrategia fallida de seguridad; que acompañamos a víctimas y familiares de tortura y malos tratos, desapariciones forzadas, desplazamiento interno forzado, ejecuciones extrajudiciales, intimidación y amenazas por defender sus derechos, su tierra y territorio, o ejercer un periodismo independiente e imparcial, hemos experimentado de primera mano la debilidad de las salvaguardias institucionales de prevención y protección ante estos delitos a lo largo y ancho del país”, recordó.
Ante ello, dijo, la falta de reconocimiento de la situación real del país y de los desafíos que enfrenta en materia de derechos humanos, manifestada en el creciente y preocupante desconocimiento de las observaciones de mecanismos internacionales de derechos humanos por parte de la administración federal, representa un retroceso para la consolidación democrática de un Estado de derecho.
Aseveró que una política exterior que se base en el desconocimiento de las instituciones internacionales a las que el Estado mismo ha contribuido a edificar y fortalecer, resta legitimidad al compromiso de avanzar a favor del respeto, protección y realización de los derechos humanos.
“La autocomplacencia y la falta de voluntad para atender lo que verdaderamente ocurre en el país, no contribuye a las acciones necesarias para hacer frente a esta crisis de derechos humanos. En consecuencia, le solicitamos rectifique las respuestas del Estado mexicano a las observaciones finales del Comité contra la Desaparición Forzada de las Naciones Unidas y al Informe del Relator Especial de Naciones Unidas sobre la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, y atienda las recomendaciones presentadas en sendos Informes a la brevedad”, finaliza la misiva dirigida a Peña Nieto.

Editor

Publicada por Martín Flores Contreras en jueves, abril 02, 2015. Archivada en . Sigue nuestras publicaciones vía RSS RSS 2.0. Apóyanos para mejorar. Deja un comentario.

Por Martín Flores Contreras en jueves, abril 02, 2015. Archivada en . Sigue nuestras publicaciones vía RSS RSS 2.0. Deja un comentario

0 comentarios for "MÉXICO SE NIEGA A TRABAJAR CON EL RELATOR DE LA ONU QUE DESCUBRIÓ LA PRÁCTICA GENERALIZADA DE TORTURA EN EL PAÍS"

Leave a reply

Más vistos